
El viajero sale a la captura de instantes, de rostros, de los rostros del instante, de un presente que de pronto nos ofrece su rostro. Es un cazador de rostros, como de tantos otros mundos posibles, como de tantas otras posibilidades del mundo. Al que observa pero no contempla, al que mira pero no solo ve, a ese viajero me dirijo...
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